sucedió

32

Cumplió treinta y tres años, oficialmente. A menudo se preguntaba en qué día habría nacido realmente. Hacía años ya que había encontrado, hurgando entre las cosas de su padre, un parte policial en donde se indicaba que se le encontró un 21 de febrero del ochenta y cinco, y se asumió que tendría dos años. Pero él sumó dos más dos y era evidente que para ese entonces no tenía dos años aún. Lo más probable es que haya nacido en el ochenta y cuatro. En todo caso, cómo saberlo. 

Cumplió treinta y tres años, oficialmente, pero sospechaba que tenía treinta y dos, como el título de este post. 

Anuncios
Estándar
sucedió

31

Conoció a su medio hermano. Tenía la viva imagen de su padre. Conversaba con él y parecía que hablaba con su padre. Era argentino. Le cayó bien aunque lo notó distante. No quería pensar en resentimientos, solo quería conocerlo para, a través de él, conocer más a su padre, quien siempre había sido un enigma para él. 

Tenía treinta y dos años y su medio hermano sesenta. Si su padre hubiera estado vivo, tendría ochenta y cuatro. Le hubiera gustado una conversación entre los tres. 

Estándar
sucedió

30

Cuando era niño conoció a una señora mayor que era amiga de la familia. Era de la iglesia. Siempre la visitaban o ella venía a la casa. Parecían que ella y su esposo eran muy amigos de la familia. Aunque la señora era un poco pesada le gustaba que viniera a la casa; pero más le gustaba ir a la casa de ella, pues, tenía un montón de adornos antiguos para curiosear. Además, eras apristas igual que sus padres.

Las amistades deberían ser eternas, pero la mayoría de las veces una de las partes la caga. Allá por el 95 la señora se peleó con la familia por un asunto que no debió haber sucedido. La señora y su esposo dejaron de visitar a la familia y dejaron de dirigirse la palabra en la iglesia. En el 97, el esposo de la señora fue nombrado obispo en la iglesia, y la familia empezó a asistir a otra capilla, pues, los resentimientos entre ambos se ahondaron. La gestión del nuevo obispo fue desastrosa, así que en el 99 se nombró un nuevo obispo, con lo que la señora y su esposo dejaron de asistir a la iglesia.

La señora y su esposo eran mayores. Nunca tuvieron hijos, ni juntos, ni separados. Con el tiempo, la señora enfermó y falleció en el 2009; el esposo falleció en el 2013. Se supo que durante sus últimos años se llevaron muy mal. Ambos murieron tristes y solos, incluso el esposo regresó al alcohol.

Anteayer fue 14 de febrero. Aunque era un niño, recordó que los 14 de febrero siempre iban a visitar a la señora, pues, era su cumpleaños. Con treinta y dos años lo recordó y pensó que probablemente nadie más lo recordaría, pues, nadie quedó para hacer memoria de ella. Aunque las relaciones entre ellos y sus padres no fueron gratas, igual le dio nostalgia pensar en aquellos días. Qué triste es el olvido.

Estándar