fragmentos

53

—Pensarás que soy tonta.

—No, mamá. No eres tonta. Pero la vida es injusta.

—¿Has visto a tu hermana?

—Hace mucho que no la veo.

—Nunca me visita.

—Ya lo sé, mamá. A mí tampoco.

—¿Trabajas?

—Sí, mamá. Me las arreglo muy bien.

—¿Dónde vives? Ni siquiera sé dónde vives.

—Vivo en tu vieja casa de Lundagatan. Llevo allí años. Me traspasaron el contrato de alquiler.

—A lo mejor este verano quizá pueda hacerte una visita.

—Claro que sí. Este verano.

Al final, la madre consiguió abrir el regalo y olió encantada el perfume.

—Gracias, Camilla —dijo la madre.

—Lisbeth. Soy Lisbeth. Camilla es mi hermana.

La madre se avergonzó. Lisbeth Salander le propuso ir a la sala del televisor.

* Fragmento de Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson.

Cuando ya conoces a Lisbeth, pequeñas situaciones como estas te parten el corazón.

Anuncios
Estándar
fragmentos

51

Hoy encontré en Twitter este texto de Edinson Cavani. Si no fuera jugador, seguro sería escritor. Qué pedazo de escritor.

Acá un fragmento:

Cuando te pones los botines, sin importar si estás jugando en el campito de Salto, en el pasto verde de Napoli o frente a millones de personas en un Mundial… quiero recordarte las palabras de tu padre.

¿Qué te dice siempre, cada vez que vas a jugar un partido?

Yo sé que tú lo sabes.

Te dice: “En el momento en que cruzas la línea de cal y entras al campo, solamente es fútbol. Nada de lo que pasa afuera de esa raya te ayudará con lo que pasa adentro. Nada más existe.”

Si escuchas esas palabras y realmente crees en el espíritu de lo que dicen, entonces, aunque la presión sea inmensa, aunque estés jugando frente a millones de personas… saldrás a la cancha y te sentirás como si estuvieras jugando descalzo.

Sentirás el barro pegado en la planta de tus pies.

Sentirás a tu corazón latiendo y correrás buscando la pelota, como si fuera el trofeo más grande del mundo. Como si estuvieras jugando por el helado.

Estándar
fragmentos

50

—Dígame una última cosa —pidió Harry—. ¿Esto es real? ¿O está pasando solo dentro de mi cabeza?

Dumbledore lo miró sonriente, y su voz sonó alta y potente, pese a que aquella reluciente neblina descendía de nuevo y le iba ocultando el cuerpo.

—Claro que está pasando dentro de tu cabeza, Harry, pero ¿por qué iba a significar eso que no es real?

AlbusDumbledore

+ J.K. Rowling, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte.

Estándar
fragmentos

43

—La última vez que nos vimos hablamos de esa estatua de ahí —prosiguió—. Él quiso saber por qué me fascinaba y yo le contesté que nunca había visto en ella ningún acto heroico, sino la imagen de la terrible injusticia que se cometía contra un dragón, y él me entendió muy bien y me preguntó por el fuego: «¿Qué pasa con ese fuego que escupe el dragón?». Yo le respondí que es el mismo fuego que arde dentro de todos los que son pisoteados. El mismo fuego que puede convertirnos en ceniza, pero que a veces —si algún chiflado como Holger nos ve, y juega al ajedrez y habla con nosotros; si, en general, se interesa por nosotros— puede transformarse en una cosa completamente diferente: una fuerza que hace que seamos capaces de devolver el golpe. Holger sabía que era posible levantarse incluso con una lanza clavada en el cuerpo, y por eso era tan pesado y latoso —explicó, tras lo cual volvió a quedarse callada.

Luego se dio vuelta y le hizo una reverencia al ataúd con un movimiento rígido y torpe. Dijo «gracias» y «perdón», y se percató de la mirada y la sonrisa que le dedicó Mikael Blomkvist. Era posible que ella le devolviera la sonrisa, pero resultaba difícil de saber.

+ Palabras que Lisbeth Salander dijo en el funeral de Holger Palmgren. Fragmento de El hombre que perseguía su sombra, de David Lagercrantz, quinto libro de la saga Millennium.

Estándar
fragmentos

42

Mikael entendió que la prensa sensacionalista se había entusiasmado con la historia. Sin embargo, él no le concedió demasiada importancia. Era consciente de lo fácil que resultaba obsesionarse con las similitudes y coincidencias, y sabía que lo extraordinario y lo llamativo siempre permanece y destaca a costa de lo ordinario, que tal vez, precisamente por su supuesta insignificancia, nos dice algo más importante acerca de la realidad.

+ Fragmento de El hombre que perseguía su sombra, de David Lagercrantz, quinto libro de la saga Millnnium, de Stieg Larsson.

Estándar
fragmentos

41

El Antiguo, eso es lo que soy. Prestad atención, amigos míos: Tom estaba aquí antes que el río y los árboles. Tom recuerda la primera gota de lluvia y la primera bellota. Abrió senderos antes que la Gente Grande y vio llegar a la Gente Pequeña. Estaba aquí antes que los Reyes y las tumbas y los Tumularios. Cuando los elfos fueron hacia el oeste, Tom ya estaba aquí, antes que los mares se replegaran. Conoció la oscuridad bajo las estrellas antes que apareciera el miedo, antes que el Señor Oscuro viniera de Afuera.

+ Fragmento de La comunidad del anillo, de J.R.R. Tolkien.

¿Quién es Tom Bombadil?

Estándar
fragmentos, sucedió

39

Me quedo con estas palabras que el élder Andersen citó del mensaje que el élder Robert D. Hales (1932-2017) hubiera dado:

“When we choose to have faith we are prepared to stand in the presence of God. After the Savior’s crucifixion, He appeared only to those who had been faithful in the testimony of Him while they lived in mortality. Those who rejected the testimonies of the prophets could not behold the Savior’s presence nor look upon His face. Our faith prepares us to be in the presence of God.”

Fueron cinco sesiones maravillosas.

Estándar